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El Museo Nacional de la escultura abrió sus puertas (y no está en Santiago)

Qué amor y respeto que se siente en este lugar por el arte. La Universidad de Talca es un ejemplo de cómo una institución puede tomarse en serio la cultura, especialmente en lo que a plástica y a música se refiere. Ya sea su notable Orquesta Sinfónica Juvenil o la impresionante cantidad de obras de arte que se ven en sus aulas, oficinas y en cada uno de sus espacios públicos, queda claro que aquí la belleza y el patrimonio son temas estructurales. Si ya una vez usamos este espacio para alabar el fantástico parque de esculturas que tiene la universidad es el turno de aplaudir a esta casa de estudios por la reciente inauguración del Museo Nacional de la Escultura, que tiene su centro de gravedad en la Sala Lily Garafulic y en un Aula Magna para 540 personas. Se trata de un edificio de dos mil metros cuadrados, el Edificio Bicentenario, que distribuye en su interior y, en menor medida, también en su exterior, 65 esculturas de la que fue una de las artistas chilenas más importantes del siglo XX. ¿Por qué Lily Garafulic eligió una universidad regional para custodiar y mostrar su herencia artística a las generaciones futuras?, se pregunta la historiadora, curadora e investigadora Isabel Cruz Amenábar en el prólogo de su libro “Lily Garafulic, Legado Escultórico”, lanzado el viernes 31 de julio. La respuesta la entrega en el párrafo siguiente. “La relación que durante las últimas décadas de su vida vinculó a la escultora con la Universidad de Talca fue activa y profunda…tuvo oportunidad de entrever y comprobar que en este Campus pujante y abierto al paisaje, con vocación de enseñanza y de creatividad, las obras que ella amó y regaloneó -como le gustaba decir- a lo largo de toda su vida, de las que no quiso nunca desprenderse, estarían seguras y serían un insustituible referente y aporte estético, histórico y humano a su comunidad de estudiantes, profesores y administrativos, como asimismo, más ampliamente, a la ciudad de Talca y a la Región del Maule”. No es casualidad ni excepción. Basta ver el legado que han hecho a esta universidad artistas como Pedro Olmos, Ramón Vergara Grez, Matilde Pérez o Giulio Di Girolamo para entender que la dedicación de esta casa de estudios a la cultura es un proyecto extraordinariamente serio y que ya supera las dos décadas. Si sumamos las 24 esculturas distribuidas por el parque del campus, todas de grandes nombres (Marta Colvin, Sergio Castillo, Raúl Valdivieso, Federico Assler, Francisco Gazitúa, Matías Vial, Vicente Gajardo, Mario Irarrázabal, Aura Castro, Francisca Cerda, Osvaldo Peña, Matilde Pérez, Alicia Larraín, Waldemar Otto) a las 65 joyas de Marta Colvin en su nueva y fantástica sala, no hay duda alguna: si hay un lugar que merece llamarse Museo Nacional de la Escultura, ese lugar está en la Universidad de Talca. Para aplaudir de pie.


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#Repost @talca_chile (@get_repost) ・・・ #Talca #Chile #Utalca Fotografía de @valeriavaaaleria

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